Lo que vendrá…¿vendrá?

15 Jul

Globos, bailes y una preocupación final

Sabemos, por un lado, que hablamos de un señor que se encuentra procesado por el caso de las escuchas telefónicas, sospechado de construir una red de espionaje pagada con nuestros impuestos. Que aumentó un 300% el impuesto ABL (Alumbrado, Barrido y Limpieza). Prometió regularizar la situación de los cartoneros y sólo les dio un uniforme. Le otorgó al grupo Clarín una licitación por 275 millones de dólares, para repartir computadoras que valen menos de la mitad. Apoyó la participación de represores y aliados de la dictadura en el gobierno de la ciudad. Vetó 77 leyes votadas por la Legislatura, la mayoría de ellas sobre políticas sociales y algunas presentadas por su propio partido. Cerró centros culturales en todos los barrios y, con ellos, los teatros, cines, grupos de música y actividades que fomentaban la participación de los vecinos. Vació los hospitales públicos, que se encuentran sin insumos básicos como el gas o equipamientos médicos como tomógrafos, sin desarrollar la situación de Borda, con la que en cualquier país del mundo desarrollado debería estar preso directamente. No cumplió con su promesa de construir diez kilómetros de subte por año. En cambio, hizo el Metrobús, que en diez días ya protagonizó dos accidentes viales. Y, entre otras cosas más fomentó el accionar de verdaderos “grupos de tareas” que golpean y maltratan a las personas en situación de calle, al mismo tiempo que vetó leyes que promovían beneficios para construir comedores y alojamientos temporarios.

Por el otro, el “gobierno nacional y popular” no ha tenido una discusión punto a punto con las cosas concretas que son necesarios hacer para la capital. Términos como “ciudad justa”o “igualdad para todos” son más propios del discurso de Tomás Moro o Fourier que de un candidato a jefe de gobierno. Indudablemente la imagen de algunos hechos concretos es lo que salda cualquier discusión popular. Allí, la vieja anécdota de Zenón y la imposibilidad de probar el movimiento por la vía de la lógica era “salvada”, ya en su época, con un ciudadano que le corría alrededor.

También, es cierto que el gobierno central o “nacional y popular” ha dado batalla con los “derechos humanos”, “la deuda externa”, los “impuestos al campo y la redistribución”, “la ley de medios”, el “matrimonio igualitario”, “el fútbol para todos”, y cada día y a cada hora una lucha ideológica entre “TN; Clarín; Canal 13 y sus noticieros; La Nación, etc.” contra “Página 12; 6,7,8; Víctor Hugo” y parcialmente con algunos otros periodistas que se han sensibilizado con algunas de las medidas populares que se han tomado. Pero tenemos una pregunta: ¿de dónde sacar hoy energía política para confrontar con los intereses de las multinacionales económicas y mediáticas luego de estos años de envión?

Se sabe que sin un frente político, sin una fuerza política en serio, no se puede confrontar con el poder concreto de la economía. La lucha por la hegemonía, el epíteto de “intolerancia” o de no “querer dialogar” sólo marca que sin fuerza política de confrontación ganan los intereses de siempre: los grandes trust ideológicos y económicos de las clases altas –lamentablemente cada vez más ignorantes y burdas-. Al menos, desde los años 30 hasta aquí el juego ha sido siempre el mismo.

Una preocupación: el gobierno, la “Campora”, el “Fpv” parecieran haberle cedido “la agenda” a la oposición. Luego de las conquistas y las luchas que mencionamos, de fondo sólo está haciendo hegemonía con la sensación de estabilidad y crecimiento económico, argumento simple y típico de las derechas. No se ve el plan programático para que la juventud y los sectores medios se sumen y se entusiasmen a su propuesta política. Es claro que todo lo que se fue haciendo en estos años, en contraste con los años 90, ha sido de mucho estímulo e ilusión para grandes sectores que se habían desinteresado de “la política” como un modo de transformación concreta y posible de la realidad. Ahora: ¿de qué futuro plan, de que ilusiones sociales construidas y posibles sacar las fuerzas que aun parecieran desbordantes en muchos jóvenes? ¿Cómo seguir desarrollando la maquinaria política y seguir revolucionando las cosas en nuestra sociedad?

Toda “revolución” requiere ser “permanente”, en el momento que deja de transformarse a sí misma y de establecer nuevos objetivos sociales por los que luchar se detiene y … le da lugar a los discursos conservadores –tengan la sigla política que se quiera.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: